Las mujeres del campo reclaman mayor capacitación

16/05/06

En el marco de los 60 años de la consagración de los derechos civiles de la mujer, se realizó el encuentro “Mujer Rural 60 años después”, del cual participaron representantes de diversas organizaciones rurales, de cooperativas agrarias y del gobierno. La comisión de género de CUDECOOP participó del acto así como en la elaboración de un documento que fue presentado en la ocasión.

¿Es la mujer un elemento humano competitivo frente a la opción laboral? ¿Cuántas mujeres en el Uruguay ocupan cargos de primera línea, cargos de decisión, ya sea en empresas, en la órbita política y en cualquier ámbito que imaginemos?, son algunas de las interrogantes que plantea el documento (Ver documento adjunto) elaborado por un conjunto de organizaciones vinculadas a la actividad en el medio rural y que fue presentado el pasado lunes 15 en la realización del encuentro.

El documento también contiene una serie de reclamos para que la mujeres del campo puedan seguir viviendo en el medio, desarrollar las tareas del campo y tener acceso a instancias de capacitación.

Figuras destacadas del ámbito político participaron del acto, como el ministro de Ganadería Agricultura y Pesca, José Mujica, la legisladora del partido nacional Beatriz Argimón y el presidente de la Cámara de Representantes, Julio Cardozo.

En lo que se refiere al sector agrario estaban presentes mujeres integrantes de la Asociación de Colonos del Uruguay, Asociación Rural del Uruguay, la Federación Rural, la Red de Grupos de Mujeres Rurales, de la Confederación Granjera, de las Cooperativas Agrarias Federadas, Comisión Nacional de Fomento Rural y por CUDECOOP estuvo presente la presidenta de la Comisión de Género, Zulma Perdomo.

Las cifras del campo
La socióloga Rosana Vitali, brindó datos sobre la situación de la mujer rural que revelan entre otras cosas la existencia del doble de mujeres viviendo en el campo que lo registrado en los censos. Se estima que la cifra oscila en el 12% de mujeres que habitan en el medio rural.

Asimismo según una encuesta de la OPYPA se puede saber que en el medio rural, las mujeres estudian más que los hombres, pero a diferencia de los hombres desarrollan las tareas menos calificadas y menos remuneradas del medio. La mayoría de las mujeres rurales no trabaja en el campo si no que lo hace en el sector servicios y esto en muchos casos significa el traslado hacia el ámbito urbano.

Por otra parte se registró que sólo el 50% de las mujeres que trabajan en el campo tienen cobertura mutual, mientras que en los hombres la cifra es de un 70%. Otro dato significativo es que tan sólo el 20% de las mujeres del medio rural son propietarias de la tierra.

La socióloga destacó la importancia de valorizar el capital social de las mujeres “ese capital que no es tangible pero tan importante o más aun de aquel capital que se puede cuantificar”.

“Sin mujer la chacra no anda”
“Por suerte los números están mostrando que la mujer va acumulando mayor capital intelectual, si las mujeres cumplen el rol de ser las verdaderas depositarias de la cultura de una nación, estamos ante un desafío en el que las mujeres de nuestros países van a ir tozudamente diferenciando el cumplimiento de ese papel cada vez mas”, manifestó Mujica.

El ministro dijo: “un amigo japonés me decía: si hay mujer en la chacra, la chacra anda bien, no hay mujer, entonces no anda”.

“No concibo que sea posible el campo sin mujeres y uno de los problemas es, no solo de políticas de tierra sino de políticas de familia y de compromiso de la enseñanza pública y global estos valores se enfrenten a los valores de la frivolidad”.

“Considerar el enorme potencial creador de la mujer y del hombre en general y no ver al hombre del campo como el último escalón, la ceguera de la sociedad no ve que las profesiones agrícolas son cada vez más intelectualmente desafiantes. Esperemos que nuestra Universidad se de cuenta y tenga la capacidad de hacer educación a distancia si quiere ser también una Universidad para pobres”, concluyó Mujica.

Ver documento SESENTA AÑOS DESPUÉS DE LA PROMULGACIÓN DE LA LEY 10783