| DIA
INTERNACIONAL
DE LAS COOPERATIVAS
1 de julio 2006
A CONSTRUIR (NO CUALQUIER) PAÍS
Este Día Internacional de las Cooperativas ha sido
promovido por la Alianza Cooperativa Internacional con la
consigna de “construir la paz a través de las cooperativas”.
Presenta ejemplos contundentes, como los esfuerzos que realizan
los cooperativistas en Palestina e Israel o en las regiones
arrasadas por el tsunami. Ejemplos fuertes pero lejanos,
que podrían conducirnos a la autocomplacencia de un
país que ha visto las catástrofes por televisión.
Pero la ACI enmarca nuestra contribución a la paz
en los valores cooperativos de solidaridad, democracia e
igualdad, en la respuesta cooperativa a problemas derivados
de la insatisfacción de necesidades básicas
que cuando no se cubren, desembocan en conflictos; las invoca
como un camino de inclusión, una construcción
desde la gente... y eso sí que nos concierne.
Este día nos halla desarrollando un doble
esfuerzo, que son el anverso y el reverso de una misma
moneda: la lucha por una país productivo y solidario
que quiere asomar y la defensa ante las reacciones propias
de un modelo huérfano de pueblo, duro bastión
apoyado en la ideología dominante del capital internacional.
“Construir la paz a través de las cooperativas”,
aquí y ahora, es apoyar el desarrollo sano, sostenido,
de las cooperativas sociales, para que cristalice esa esperanza
de inserción laboral y social de uruguayas y uruguayos
postergados. También es colaborar activamente con
los parlamentarios que aplicadamente están analizando
el proyecto de Ley General de Cooperativas, base para nuevos
desarrollos de nuestro movimiento, acordes con las necesidades
y realidades actuales, que encauce la relación con
el Estado y abra paso a las iniciativos populares, siempre
más creativas que las planificadas verticalmente.
Construir responsablemente es la mejor de las luchas. Es
el lugar donde la paz y la lucha se dan la mano. Construir,
en Uruguay, también significa levantarse sobre lo
destruido... y de eso puede hablar hoy el movimiento cooperativo. Que
nadie se equivoque cuando agrede instituciones cooperativas
que están en el alma de la gente. Una empresa común
se debilita o se clausura; el movimiento social que sustenta
una cooperativa, una federación, una rama del cooperativismo,
es un colectivo de personas asociadas bajo banderas que,
mal que pueda pesar a algunos, seguirán ondeando en
lo alto.
También construir es levantar diques, barreras, murallas
frente al desconocimiento (esto es, el no reconocimiento
de su existencia) de la identidad cooperativa y sus funciones,
tal como asombrosa y descarnadamente apareció en la
formulación inicial de la reforma tributaria. Y es
alertar sobre un proyecto de ley que más que “consolidar
adeudos”, los eterniza y entierra cooperativas.
El país productivo y solidario será defendido
y construido por las fuerzas de la producción y
de la solidaridad. Cuenten con nosotros.
CUDECOOP
1 de julio 2006
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