FIRMA DEL CONVENIO ENTRE EL FONDO MULTILATERAL DE INVERSIONES DEL BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO Y LA CONFEDERACIÓN URUGUAYA DE ENTIDADES COOPERATIVAS
La Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas y el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo, suscribieron un convenio a efectos de aumentar la competitividad y capacidad de incidencia en la comunidad de las cooperativas uruguayas, a través de la mejora de su gestión estratégica y operativa.

En el acto de firma del referido acuerdo, el representante residente del BID en el Uruguay, Sr. Juan José Taccone, expresó:
“recibimos con mucho entusiasmo este proyecto originalmente. Tuvimos largas jornadas de intercambio de ideas con los técnicos y las autoridades de CUDECOOP respecto al proyecto. Y estos proyectos son, como muchos proyectos del FOMIN, bancos de prueba. Ninguno creo, ni del lado del Banco, ni de CUDECOOP, seguramente tenemos todas las respuestas para todas las cosas y seguro que no son las mejores respuestas, sino que vamos a tener que estar abiertos, de un lado y del otro, a ir ajustando alguna de las cosas que tiene el proyecto a la realidad del día a día, a casos concretos dentro del componente que prevé casos pilotos, de poder ajustar eso a la realidad del día a día. Y eso es más o menos el espíritu del Fondo. El Fondo trabaja con actividades innovadoras, creativas y que permitan al sector privado, en este caso al movimiento cooperativo, adaptarse a los nuevos desafíos que tenemos... quería manifestar esto porque, en definitiva, creemos que, más allá de los aspectos macroeconómicos, que son fundamentales para sustentar la estabilidad económica y social de un país, también existen este tipo de aspectos microeconómicos, en sus distintos sectores de la economía, que necesitan acciones concretas para poder enfrentar los desafíos que atraviesan en estos tiempos.”
En la oportunidad, el Presidente de CUDECOOP, Esc. Danilo Gutiérrez, a su vez manifestó:
“El movimiento nació en medio de una época de grandes cambios y de grandes convulsiones y que hubo diferentes actitudes frente a los mismos: generar respuestas, generar contestación, generar teorías. El movimiento, sin dejar de cuestionar la realidad, que era preocupante, que era la de la revolución industrial, que tenía consecuencias sociales muy serias, optó por operar sobre esa realidad.
Operar sobre la realidad significa conformar empresas, aceptar determinadas reglas de juego y tratar de incidir sobre el conjunto. Y eso ya es una opción eterna para el movimiento. Es decir, nosotros sentimos que estas empresas democráticamente gestionadas están en condiciones de tener un efecto de transformación social a través de una empresa, de una actividad económica. Y para eso hay que tomar las herramientas necesarias para llevarlo a cabo. Y por eso, en cada etapa de nuestra historia hay una necesidad de actualización, de reconversión, de innovación como en los distintos modelos empresariales. Por eso entre los valores que definió la alianza cooperativa, en toda su historia, está la autoayuda, la responsabilidad. Creo que, cuado el movimiento legítimamente reclama un marco legal adecuado, apropiado a su naturaleza, a sus funciones en la sociedad y en la economía, sabe que tiene una contracara. El marco adecuado proporciona las reglas, el ámbito en el que juegan las cooperativas, pero las cooperativas deben jugar bien y eficientemente. Y entonces, la contracara es justamente elevar la calidad de su gestión para, dentro de ese ámbito, poder ser efectivos, ser eficaces en la soluciones a los problemas sociales que, a través del modelo empresarial, pretende crear. Y cuando se marca la especificidad, también se marcan los elementos comunes a todas las empresas. Y entonces necesita, y acá el proyecto lo contiene en sus elementos, una mirada interna y una mirada externa. Necesita potenciar lo que es propio y diferencial y que permite su desarrollo y necesita apropiarse de los elementos de gestión que existen, están en el mercado y que, en todo caso, deben adaptarse a la ubicación geográfica, al tamaño, a la rama y a las condiciones de la institución, pero que, en definitiva son un patrimonio común que, si se desprecia, se paga un costo.”
OBJETIVOS DEL PROYECTO
La ejecución del proyecto está previsto que demande tres años y medio, e implica recursos por un monto total aproximado de un millón seiscientos cincuenta mil dólares. El aporte propio del movimiento cooperativo es del 40% del total y el FOMIN contribuye con el 60% restante, que tiene carácter no reembolsable.
El valor agregado esperado de este proyecto, consiste en la modernización de la gestión cooperativa en Uruguay, para mejorar su competitividad con un sentido ético y de responsabilidad frente a sus asociados, la comunidad y el ambiente.
El presente proyecto constituirá también una importante oportunidad de aprendizaje para el FOMIN, con el objetivo de replicar la experiencia en otros países de la región, por tratarse de un área de trabajo nueva y relevante.
LOS COMPONENTES DEL PROYECTO
El proyecto de Mejora de la Gestión Estratégica y Operativa de las Cooperativas en el Uruguay, integra cuatro grandes componentes:
Adaptación institucional para promoción del cambio cultural, mediante la reformulación de la estrategia de CUDECOOP y lograr el interés de sus socios en un nuevo modelo de gestión cooperativa.
Definición de herramientas de gestión e implementación de etapa piloto, desarrollando una oferta de servicios y un equipo interdisciplinado capacitado para aplicarla.
Implementación de las herramientas para la gestión profesional de las cooperativas, implementando las herramientas de gestión seleccionadas, en un número ampliado de cooperativas.
Evaluación y difusión de lecciones aprendida. El propósito de este componente es evaluar y diseminar de forma continua los aprendizajes surgidos de la implementación del sistema integral de gestión.
Documento Proyecto BID-FOMIN-CUDECOOP
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