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Desde
España
Presidente de la Cámara
de Senadores
Senador Eleuterio Fernández Huidobro
Apreciado Senador:
Desde la Confederación Empresarial Española
de la Economía Social (CEPES) deseamos expresarle nuestra
solidaridad a la propuesta de Cudecoop referida a COFAC. De
manera explícita nos queremos deseamos apoyar el planteamiento
de CUDECOOP, que participa de la enorme preocupación
que reina dentro del movimiento cooperativo uruguayo por la
situación de suspensión de actividad de la cooperativa
COFAC, decretada por el Banco Central del Uruguay, expresando
la imperiosa necesidad de brindar a COFAC el apoyo necesario
para reparar el daño que la medida puede ocasionarle
para su desarrollo futuro.
El Movimiento Cooperativo uruguayo no se entendería
sin el aporte de COFAC sufrirá un serio revés,
pues es un instrumento financiero de fortísima implantación
local y popular fuera del alcance de sus socios, trabajadoras
y trabajadores, titulares de micro, pequeñas y medianas
empresas, pueblo en general del medio del cual surgió,
de donde se nutrió su dirigencia a través de
cuatro décadas y al cual dedicaron sus luchas y sueños
generaciones que proyectaron un sistema financiero al servicio
de las familias, la producción y el trabajo, en lugar
de lo inverso que predomina en el mundo: la vida económica
al servicio del sistema financiero
COFAC fue abrazada como instrumento financiero por la gente
sencilla de cada ciudad y cada pueblo, en 45 lugares de vuestra
Patria. No fue la institución poderosa que desembarcó
en ellos, fue la gente organizada que la hizo suya. Cuando
todavía no era económicamente nada, la gente
le confiaba sus pequeños ahorros - todo el fruto de
sus sacrificios- amparados en la honestidad de sus vecinos.
De los 250.000 socios, hoy son 89.000 los ahorristas, de los
cuales 80.000 no llegan a reunir individualmente más
de 5.000 dólares en depósitos.
COFAC EN LA CRISIS FINANCIERA DEL 2002
Fueron sus 600 funcionarios y sus 500 dirigentes los que
dieron sus caras para tranquilizar al público durante
el fin de semana oscuro del invierno financiero de 2002. Fueron
sus autoridades electas y sus gestores los que mostraron la
diferencia entre la transparencia y la maniobra, la honestidad
y la corrupción, las movidas financieras especulativas
que precipitaron la caída de la moneda y la defensa
a ultranza de los valores nacionales. Fue COFAC quien buscó
todas las alternativas de refinanciación para sus socios
trabajadores, productores o empresarios, en la línea
acordada políticamente, con el impacto patrimonial
negativo que ello le significó al no reconocérsele
luego la validez de esas soluciones en la normativa regulador
La reactivación productiva, los planes sociales, la
atención de las pymes y cooperativas, las oportunidades
de bancarización de las clases populares, la generación
de puestos de trabajo, pasan por un sistema financiero que
incluya las características irrepetibles de COFAC.
Desde hace mucho tiempo viene COFAC trabajando propuestas
de salida a las exigencias bancocentralistas (Basilea), que
implican sacrificios importantes, y hasta ahora, ninguna ha
sido viabilizada por las autoridades, a pesar que ninguna
significa un costo real para el Estado.
Hoy, Uruguay está en una transición de cambio
de autoridades donde hay un nuevo gobierno pero se mantiene
el anterior equipo en el Banco Central hasta el 15 de marzo.
En este difícil y complejo contexto, la negociación
se desarrolla en los mas altos niveles políticos y
del equipo económico. Se vislumbran salidas que permiten
recapitalizar y adecuar la estructura de COFAC a un nuevo
Plan de Negocios donde el acento de los servicios se dirige
a la atención a las mycropymes, pymes y asociados.
Para la recapitalización exigida se cuenta, en primer
lugar, con la disposición de los mismos asociados,
también con el compromiso de cooperativas y bancos
cooperativos hermanos de otros países y además
de una posibilidad cierta de aporte del BID.
Esperando pueda ser atendida esta propuesta le saluda atentamente
Marcos de Castro Sanz
Presidente
CEPES
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